En
un entorno tan cambiante como el actual, las empresas se ven en la necesidad de
desarrollar estrategias e incorporar prácticas y principios que las ayuden a
fortalecer los diferentes aspectos de su actividad productiva, de modo que
puedan responder a los desafíos impuestos por la globalización y mantenerse en
el mercado. Una de estas estrategias consiste en la implementación de sistemas
de gestión.
¿Qué es un sistema de gestión?
Un
sistema de gestión es un conjunto de disposiciones adoptadas por una organización
con el fin de garantizar el cumplimiento de los compromisos y objetivos
propuestos.
Dichas
disposiciones contemplan el establecimiento de políticas, objetivos, procesos y
sus interacciones, así como la coordinación de acciones de planeación, control
y mejora sobre aspectos particulares de la organización; tales como: calidad, seguridad
y salud en el trabajo, riesgos, ambiente, información, finanzas entre otros.
¿Cómo se establece un sistema de gestión?
Los
sistemas de gestión se basan en estándares o normas que proporcionan requisitos
generales, adaptables a cualquier contexto y que constituyen un marco de
referencia para el establecimiento de un sistema de gestión específico para la organización.
Las
normas más comúnmente utilizadas como referentes para el establecimiento de los
sistemas de gestión son aquellas elaboradas y difundidas por la Organización Internacional
de Estandarización ISO (International Organization for Standardization).
La
ISO desarrolla acuerdos internacionales por consenso y dichos acuerdos se
publican como normas. El propósito del trabajo realizado por la ISO es promover
la normalización u estandarización de la actividad productiva, para facilitar
el intercambio comercial internacional.
Existen
muchas normas ISO diseñadas para facilitar la implementación de sistemas
de gestión. Entre las más comunes tenemos:
¿Cuáles son los beneficios de implementar sistemas de gestión basados en normas técnicas?
Los beneficios asociados a la implementación de sistemas de gestión reportados en la literatura científica son numerosos (Romero y Rojas, 2016) y varían en función del aspecto particular abordado en cada sistema.
A continuación, se enuncian algunos
de los ellos:
- Optimización de recursos.
- Mejora de procesos.
- Aumento de la satisfacción de los clientes.
- Mejora de la percepción de la calidad de los productos y servicios e imagen corporativa.
- Reducción de tiempos y costos de fabricación.
- Mayor rentabilidad.
- Cumplimiento de requisitos legales.
- Apertura de nuevos mercados a nivel nacional e internacional.
- Mejora la eficacia en la toma de decisiones.
- Mayor compromiso de alta dirección.
- Mayor facilidad de gestión de proveedores.
- Mejora de la productividad.
- Disminución de las tasas de accidentes y ausentismo laboral.
- Mejora de las condiciones de trabajo.
- Mejora de la selección y capacitación del personal.
- Aumento de la satisfacción de los empleados.
- Mejora de las comunicaciones internas y externas.
- Disminución del impacto de las actividades productivas en el medio ambiente.
- Aprovechamiento de residuos.
- Mayor facilidad para introducir cambios.
- Mayor facilidad para colaborar con instituciones públicas de investigación y desarrollo.
- Disminución de riesgos.
- Mejora del control documental.

